ESTILO DE VIDA

UN FRUTO SAGRADO: EL AGUACATE MEXICANO

UN FRUTO SAGRADO: EL AGUACATE MEXICANO

¿Desde cuándo comemos Guacamole?

Hoy por hoy, los mexicanos y también extranjeros nos deleitamos comiendo Aguacate en una diversidad de platillos que no parecen tener fin, siendo muy habitual encontrarlo en todas las presentaciones, desde un postre, una entrada, hasta un platillo complejo; pero casi nunca, nos detenemos a pensar y comprender el valor cultural real que este fruto tan especial representa para nuestro país.

Todo se remonta a los años 1325 D.C. en el imperio Azteca, cuando para nuestros ancestros “El Aguacatero”, era un árbol sagrado. Su nombre se deriva de Ahuacatl, palabra náhuatl que significa “testículos de árbol”. En relación con la forma del fruto y su significado, los Aztecas creían que el Aguacate poseía propiedades afrodisiacas, vinculándolo con los dioses de la fertilidad, razón por la cual, desempeñó un papel sagrado. 

Tanta era la importancia y creencia que se le atribuía a la fertilidad y a lo afrodisiaco, que cuando los Aztecas celebraban las diferentes fiestas religiosas y prehispánicas, quedaba prohibido el consumo del Aguacate, ya que se creía que debía guardarse castidad durante las celebraciones. 

Mucho antes de la llegada de los españoles, el aguacate formaba parte de la dieta de los habitantes en América; sin embargo, cuando ellos llegaron a nuestro continente, se encargaron de su propagación hacia otras regiones del mundo y zonas más cálidas. En España se cultivó sobre todo en Málaga, Murcia, Valencia y Cataluña. En Roma, en los jardines del Pincio. 

En la actualidad se aprecia como un valioso fruto de fama universal. 

Nuestro famoso Guacamole, por ejemplo, es una de las recetas más populares de México y tiene su origen cuando se preparaba por los Aztecas para hacer mole. Su nombre proviene del náhuatl “Ahuacamolli” que significa Ahuacatl (aguacate) y Molli (mole), es decir, mole de Aguacate. 

Según una leyenda de la mitología prehispánica, el Dios Quetzalcóatl (Serpiente emplumada) le dio la receta al pueblo Tolteca y ellos la difundieron por todo nuestro país. El Aguacate era símbolo exótico entre los Aztecas. Ya desde esos tiempos, tenían un conocimiento valioso sobre este fruto, pues lo habían clasificado en tres principales tipos: mexicano, guatemalteco y antillano. 

También se habla que, en el Códice Mendocino, el árbol de este fruto está representado por un jeroglífico que señala el pueblo de Ahuacatlán “lugar con abundancia de aguacates”.

Así pues, este fruto tiene gran importancia desde tiempos remotos y culturalmente para los mexicanos, tiene un significado muy arraigado que forma parte no sólo de nuestra famosa gastronomía, sino que posee toda una historia que lo convierte en un fruto sagrado, mitológico y ancestral para nuestro país, y para el mundo.  


FUENTE: Valley Supreme.